Periodista en El Comercio desde 2014. Amante del fútbol desde la cuna hasta el cajón. El fútbol y el rock son la misma pasión. Twitter: @jmachadom
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martes 17 de julio 2018

Barcelona: la localía le arruinó la etapa

Jonathan Machado

Si un equipo quiere ganar el campeonato no puede perder puntos con Guayaquil City, Independiente o Aucas, y mucho menos de local. Tampoco puede darse el lujo de caer dos veces ante un rival directo como Liga de Quito. Todo eso hizo Barcelona. Fueron 10 puntos perdidos en el Monumental que lo sentenciaron a terminar segundo en la primera etapa, a perder el cupo directo a la Copa Libertadores de América 2019 y a la final del torneo nacional.


Barcelona no fue el equipo fuerte en su cancha como en 2016, cuando ganó su último título. Su falta de capacidad para definir los partidos lo condenaron a empatar y perder cotejos que en los papeles debían darle tres puntos.


La falta de gol que se dio por el bajo nivel de Juan Dinenno y Ariel Nahuelpán, que en 22 fechas solo sumaron 15 tantos (10 el primero y 5 el segundo), fue el principal problema. Michael Arroyo, Ely Esterilla, Erick Castillo y Marcos Caicedo tuvieron que ser la llanta de auxilio para no terminar en una peor posición.


En contraste con la irregularidad en Guayaquil, los dirigidos por Guillermo Almada presentaron buenos resultados de visita. Cosecharon 19 puntos, más tres con Guayaquil City en el estadio Monumental, ya que el equipo ‘citadino’ hizo de local en ese escenario. A estos números hay que sumar el hecho de que no perdió en el Atahualpa.

Se trata de un choque de realidades que resulta difícil analizar. ¿Cómo es posible que un equipo que saca 19 puntos fuera de casa no haya ganado la etapa? La respuesta es simple: la localía le arruinó la etapa a Barcelona.


Para el segundo semestre, la dirigencia de José Francisco Cevallos ha traído hasta el momento cuatro refuerzos: José Ayoví, Fricson Erazo, Cristian Alemán y Joffre Guerrón. Está claro que los dos primeros son para entrar en el rol titular. Ayoví en lugar de Erick Castillo y Erazo para ayudar en el centro de la zaga, donde Xavier Arreaga y Félix Torres aún no son garantía. Lo de Alemán y Guerrón habrá que ver en qué nivel llegan y si se acoplan al equipo.


Lo preocupante está en el centrodelantero. Dineno no ha cumplido las expectativas y Nahuelpán sigue sin consolidarse como el atacante que necesita Barcelona. Es extraño que Cevallos y Alfaro Moreno no se den cuenta de esta necesidad urgente que tiene el equipo.


El arranque de la segunda etapa es inmediato. Almada debe corregir los errores y potenciar las habilidades de los jugadores, sobre todo en la definición. Ojalá que la plantilla alcance para llegar a la final y disputar el título con Liga. Ganar en Casa Blanca y obtener la estrella 16 sería un logro importante para la tienda barcelonista. La tarea es difícil, pero no imposible, sobre todo con la salida de Hernán Barcos al fútbol de Brasil, lo que traerá problemas al cuadro universitario.