Jorge Cruz Silva es un periodista y profesor que pasa sus días en aulas universitarias pensando y hablando de los medios, las noticias y la cultura de masas. Fue parte del equipazo de Últimas Noticias entre 2006 y 2010. En Twitter es @eljacso
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jueves 22 de junio 2017

Guayaquil City va a reventar...

Jorge Cruz


"Guayaquil City va a reventar, todas mis penas se van al nivel del mar"... dice la canción de la Rocola Bacalao que ahora es homónima del club de fútbol renombrado en la Serie A. En el cambio, la aceptación y resistencia son normales. Aquí les ofrezco un par de visiones sobre cómo defender el nuevo nombre de River Ecuador.


1. Nunca será el equipo de la ciudad


Tampoco es que lo fuese o que podría llegar a serlo. Con el respeto de los hinchas de SDQuito (mi abuelo incluido), no es que todo equipo que lleva el nombre del lugar donde juega se convierte inmediatamente en "el equipo de la ciudad". Boca y River no tienen relación nominal con Buenos Aires y ambos son ídolos y referentes porteños; la Juventus es el equipo de Turín sin llamarse así; Macará es el ídolo de Ambato, teniendo un nombre distinto y lejano, geográficamente hablando.

Es cierto, hay ejemplos que podrían probar que es importante llamarse como la ciudad (Bayern München, Manchester City o United, Atlético Madrid o Real Madrid, Liverpool, etc.), pero no es una regla. Los equipos representativos de la ciudad son los que a partir de una larga tradición o de logros importantes se convierten en los referentes, pero no en los "equipos de la ciudad". Eso no existe, salvo que haya UN SOLO equipo en ese lugar que lo represente; en nuestro contexto Deportivo Cuenca (que sí lleva el nombre) y Olmedo (que no se llama Riobamba FC).

Aquí nunca entrará en discusión que Barcelona y Emelec (los primeros de forma más clara) son los referentes de Guayaquil. El fútbol guayaco es del Astillero, punto. Lo que buscan los directivos es desligarse de su relación con River Plate y a la par generar más identificación con la ciudad, cercanía. Lo mismo hizo el Independiente del Valle hace unos años cuando quitó de su apelativo al "José Terán" que lo acompañaba y abrazó su procedencia sangolquileña. También lo hizo el Quito cuando dejó de ser Argentina y al escoger nuevo mote tuvo claro que el nombre de la capital era lo idóneo.


2. De gana se "agringan"


Pudo haberse llamado Guayaquil (a secas), Deportivo Guayaquil, LDU de Guayaquil, Deportes Guayaquil, Guayaquil (póngale aquí lo quiera). Escogieron Guayaquil City FC, está bien, el que hace el trámite tiene el poder de decidir. En redes sociales llegaron comentarios de lo "agringado" que sonaba el nombre. Puede ser, pero... Barcelona Sporting Club, Mushuc Runa Sporting Club, Club Sport Emelec tampoco son unos ejemplos de castellano puro. Boca Juniors, River Plate, The Strongest, Parrillas One (de Honduras) son muestras que los nombres en el fútbol tienen cierta libertad lingüística.

Después de todo, en los partidos seguimos diciendo offside, referí, córner, algunos osados dicen aún lineman, todas palabras venidas del inglés, que tienen su equivalencia en español pero que igual se usan.

En definitiva, Let it be (o sea déjenlo ser). Un equipo tan joven, con tan poco qué perder y tanto qué ganar tiene espacio para hacer lo que el (ex) River Ecuador emprendió. Con seguridad, un fanático del fútbol sin equipo, un coleccionista de camisetas o un novelero se comprará la camiseta con los colores del puerto principal, mostrando que el cambio tuvo al menos un buen efecto. Bienvenido Guayaquil City FC.