Anderson Julio

Jhojan Julio (izq.) y Anderson Julio (der.) junto a su padre Marcelo Julio, en su hogar. Foto: Vicente Costales /BF.

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9 de agosto de 2018 16:22

Los hermanos Julio cumplen el sueño de su padre y su familia

David Paredes

Ánderson Julio guarda las medallas que ganó en los 60, 100 y 120 metros planos con la Federación Deportiva de Imbabura. Hasta los 13 años su pasión era estar en las pistas. El fútbol lo veía de lejos, a pesar de que creció en un ambiente pelotero y con referentes como su tío Johvani Ibarra y sus primos Renato y Romario Ibarra.


Con el pasar de los años, ser futbolista se transformó en su prioridad. Se despidió de sus abuelos, con quienes vivía en el Chota, y se vino a Quito con el sueño de jugar en El Nacional.


“Quería entrar en El Nacional, porque ahí estaban mi tío Johvani y mi primo Renato. Hablé con mi papi y me dijo que no tenía tiempo para llevarme, que mejor era hablar con Nixon (Carcelén) para jugar en Liga. Así fue y al día siguiente entré a la Sub 14”, recuerda Ánderson.


Su hermano Jhojan, por el contrario, sí tuvo chances en el ‘Bitri’, pero nunca jugó partidos en formativas. Por eso, en sus registros de la Ecuafútbol solo aparece su paso por las menores de Liga de Quito.


“Hice formativas en El Nacional, pero nunca jugué campeonatos. Con el tiempo me fui llevando mejor con mi hermano y él fue quien me dijo que vaya a Liga. Nixon hizo el papeleo y a la semana entré a la Sub 12”.


Su padre Marcelo, quien también fue jugador profesional
en los años 80 y 90, vio crecer a sus muchachos Ánderson, Jhojan y Madison (actualmente milita en Técnico Universitario) en las canchas de Pomasqui.


Los tres se formaron en la ‘U’ y ahora juegan en la Serie A cada semana.“Siempre voy a los estadios a verlos jugar. Quiero que sientan mi apoyo. Saben que su padre les está mirando en la cancha. No me han defraudado. Siempre salgo orgulloso del estadio”, asegura don Marcelo.


Él jugó en la Serie A y en la Serie B con Olmedo, Macará y Flamengo de Latacunga. Por su experiencia y autoridad como padre, les aconseja en ciertas jugadas. A veces se pone exigente cuando ve que sus hijos fallan frente al arco.


“Es exigente como todo padre y como exjugador. Siempre quiere vernos ganar y le entendemos”, asegura Jhojan.


El fútbol hizo que la relación de hermanos creciera. Ahora, los Julio se concentran juntos y hasta hacen buena dupla cuando se animan a ir al ataque. Se conocen de memoria porque compartieron cancha cerca de cuatro años.


“Sé a dónde tengo que mandarle la pelota. Ya con la mirada le aviso el pase. Es fácil jugar con mi hermano”, asegura el rapidísimo Ánderson.


En la cancha y en el complejo de Pomasqui se llaman por sus apodos. Ánderson es conocido como ‘Frito’ y Jhojan como ‘Polilla’ o ‘Jery’. Esos sobrenombres tienen su historia.


Yo quería que Ánderson se llamara Frickson Marcelo, pero no me dejaron en el Registro Civil. Me gustaba como jugaba Frickson (George) en esa época. Desde entonces en casa le dicen así”, agrega Marcelo Julio.


Ánderson recuerda cuando a su hermanito menor le ‘hackearon’ el Facebook. “Le pusieron Nani Polilla. Se me quedó eso de Polilla y así lo tengo guardado en el celular, pero también le decimos Jery”, dice el mayor.


Mira la entrevista exclusiva de ÚLTIMAS NOTICIAS con Ánderson y Jhojan Julio. Video: Vicente Costales /BF.