El equipo de Brasil igualó la marca de seis partidos ganados consecutivos que solo había logrado la de México 70. Foto: EFE

El equipo de Brasil igualó la marca de seis partidos ganados consecutivos que solo había logrado la de México 70. Foto: EFE

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16 de noviembre de 2016 14:26

"El campeón volvió": La transformación de Brasil con Tite

Agencia DPA

La poderosa selección brasileña de fútbol está de vuelta. El equipo de Neymar consiguió el martes en Perú su sexto triunfo consecutivo en las eliminatorias mundialistas, una marca que había alcanzado por última vez la mítica "canarinha" de México '70, el once en que brillaban Pelé, Rivellino, Tostao y Gérson.


Y aunque es muy temprano para comparaciones, el renacer del equipo tras dos años de depresión ilusiona a Brasil. "El campeón volvió", gritaba la "torcida" ya después de que la Sub-23 ganara en agosto su primer oro olímpico y la consigna se ha extendido ahora al equipo de Tite.

En sólo seis partidos, dos años después de la debacle del 7-1 contra Alemania en el Mundial y meses después del fracaso de la Copa América 2016, el pentacampeón del mundo es líder de la eliminatoria y vuelve a soñar. Éstas son cuatro claves de esa transformación.

EL FACTOR TITE

En el "pais do futebol" todos lo tienen claro: el principal secreto del éxito es el nuevo seleccionador. Adenor Leonardo Bacchi, conocido como "Tite", es el hombre del momento en el balompié brasileño. Ex técnico de un Corinthians al que sacó de la mediocridad para ganar entre otros títulos dos Ligas, una Copa Libertadores y un Mundial de Clubes, Tite era considerado desde hacía tiempo como el candidato idóneo para la selección y algunos creían que sólo la falta de visión en la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) atrasó su llegada. Defensor de un fútbol ofensivo y moderno, Tite, de 55 años, cambió la cara a la selección que entrenaba antes Carlos Dunga, un técnico de la vieja guardia y más abocado a lo defensivo.

EL NUEVO PAPEL DE NEYMAR

La gran estrella brasileña se siente mejor en su nuevo rol. Agobiado por las críticas en la etapa anterior, el joven atacante de 24 años renunció a la cinta de capitán tras los Juegos Olímpicos en agosto, pese a que cumplió finalmente las expectivas marcando el penal decisivo para colgarse el oro. "Me van a tener que tragar", se desahogó entonces Neymar. Con Tite no es capitán, pero es líder indiscutido del equipo. Y disfruta en el campo, como se vio en el 3-0 sobre la Argentina de Lionel Messi en Belo Horizonte. Neymar sonríe en su nuevo papel.

EL BIENESTAR COLECTIVO

Los fracasos siempre envenenan el ambiente, pero a Dunga se le criticó siempre su dureza para gestionar a la plantilla, un reproche que resuena ahora mucho más fuerte. "Dunga es un capataz, Tite es un profesor", resumía hace semanas un comentarista la nueva atmósfera en la "canarinha". "Tite es un entrenador inteligente, que sabe sacar lo máximo de sus dirigidos", decía Paulinho ya tras el primer partido del nuevo ciclo, en una crítica velada a Dunga. Todos los jugadores alaban el trato de Tite, un hombre afable y de voz pausada, que en cada rueda de prensa parece impartir una lección de humildad y de respeto por los rivales.

EL "JOGO BONITO", MODERNIZADO

La influencia de Tite, y eso es posiblemente lo más importante, se refleja también en el juego. El técnico no sólo ha devuelto a Brasil su identidad futbolística, sino que ha modernizado ese balompié tradicionalmente ofensivo a algo que parece ser un "jogo bonito" del siglo XXI. Fútbol de toque y velocidad, atractivo y efectivo cuando es necesario. Contra Argentina, la "canarinha" de Tite amplió su repertorio cediendo por primera vez la pelota para fulminar al equipo de Messi explotando al contragolpe la rapidez de Neymar y la nueva promesa brasileña, el atacante Gabriel Jesus. Tite "está reinventando", dijo Daniel Alves tras la victoria sobre la "albiceleste". "Es una forma diferente de jugar y leer el fútbol, que es lo que la mayoría de los grandes equipos están haciendo", analizó el ex lateral del Barcelona.