Aucas

Desde 1945, las historias del superclásicos quedan impregnadas en la memoria del hincha. 

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El superclásico está por encima de todos los clásicos de Quito

Redacción Bendito Fútbol

Superclásico

Muchos han querido desprestigiar o u2013para decirlo con más precisión- dejar para un segundo plano el partido más tradicional del fútbol quiteño: Aucas-Liga. Se ganó el nombre de “superclásico” y nada ni nadie le podrá quitar el privilegio de estar por sobre las demás rivalidades de equipos de un mismo patio.

@benditofutbolec

Es que la rivalidad no nace únicamente por esos partidos que permanecen en la memoria, como el de la neblina, en 1973, con estadio lleno cuando ambos equipos estaban en la segunda categoría. Tampoco esos enfrentamientos en blanco y negro del amateurismo, allá en 1945, para conseguir un cupo a la Máxima División del fútbol de Pichincha. O los recuerdos de las goleadas, los partidos definitorios, la supremacía de Liga, la resistencia del Aucas.

Es que el enfrentamiento Aucas y Liga no es solo de dos equipos, es también de dos modos de vivir. En el fútbol, las rivalidades tradicionales tienen que ver entre el equipo de los ricos y el de los pobres de una misma ciudad. Es cierto que hay clásicos nacionales, como el Barcelona-Real Madrid, pero son excepciones. Los enfrentamientos son en una misma plaza y cuando solo hay dos equipos, la ciudades literalmente se dividen, como es el caso del Newellu2019s Old Boy y Rosario Central, en Argentina.

Aucas y Liga representan esa diferencia: los pobres contra los ricos. Los dos equipos tienen pobres y ricos entre sus hinchas, pero eso no los define. Lo que los hace tan populares es que representan esa división en una sociedad. Aucas, como Boca, es pueblo; Liga, como River, es de los pudientes. Hasta los estadios representan esas diferencias: el Gonzalo Pozo Ripalda es un estadio modesto; el de Liga, como lo dijeron en Fox, es como el teatro Colón.

Pero sí hay partidos que son inolvidables en la memoria de los hinchas. Aquí hay algunos casos.

EL CLÁSICO DE LA NEBLINA. (1973)
Fue increíble. Ambos equipos estaban en la Segunda Categoría. Pero eso no importaba. El estadio se llenó y se dice que al menos unas 20 000 personas esperaban afuera sin poder conseguir un boleto. Y los que sí entraron no sabían qué mismo pasaba en el campo de juego. ¿El resultado? 3-1 a favor de los albos. Ese partido es tan recordado, tan elogiado, que el Municipio lo declaró Patrimonio Cultural Deportivo de la Ciudad.

LAS GOLEADAS
Son varias las goleadas que se han propinado uno y otro equipo. Liga lo ha hecho en tres ocasiones; Aucas, en dos.
En el tiempo del amateurismo, en 1947, Aucas goleó 7-0 a Liga. Ya con el profesionalismo a cuestas, en 1964, Liga propinó 6 y Aucas no anotó ninguno.

Sin duda, la más dolora para el Aucas fue ese 8-0 de 1989  en el estadio Atahualpa. Sobre todo porque un exjugador de sus filas, Nelson Guerrero, marcó tres de esos goles. Los otros fueron anotados por Pietro Marsetti, Domingo Farfán (2), Oswaldo de la Cruz y Diego Herrera.El resultado le costó el puesto a Ernesto Guerra, que era el técnico del ídolo. Lamentablemente, no hay vídeos disponibles de ese partido. 

Hubo que esperar hasta el 2004 para que Aucas cerrara esa herida con el 5-1 que le propinó a su clásico rival en la Caldera del Sur (en ese tiempo no se llamaba estadio Gonzalo Pozo Ripalda. Fue el mejor año del Aucas, que contaba con figuras como Gustavo Figueroa, Agustín Delgado, René Higuita, Renán Calle, entre otros. Delgado marcó cuatro goles y Gustavo Figueroa el otro. Franklin Salas marcó el del descuento. 

La final de 1998
El año 1998 tuvo un campeonato extraño. El reglamento había dispuesto que si un partido terminaba empatado, se definiera por la tanda de los penales. Además, al final se formaron dos grupos: uno para el descenso y otro para llegar al final con Emelec.

Aucas llegaba a Ponciano con la necesidad de empatar para jugar la gran final. Liga finalmente ganó 3-1 en un partido que fue reflejo de la rareza del torneo. El ídolo capitalino llegaba a ese partido de luto: habían asesinado al dirigente Luis Flores para robarse la taquilla. Además, Édison u2018ositou2019 Maldonado faltó a ese partido sin que se tuviera una mayor explicación. Con el resultado Liga fue a la final y goleó 7-0 a Emelec y se coronó campeón. 

El mejor clásico de los últimos años
El 4 de abril del 2002 se reeditaba el superclásico capitalino y el resultado 4-4 es el reflejo de que fue uno de los mejores superclásicos de los últimos años. Los tanto de Aucas fueron de Raúl Antuña, Geovanny Espinoza, Julio César Gómez, Juan Bermegui. Para los universitarios anotaron Óscar Pacheco (2), Luis González y Alfonso Obregón. Fue una jornada apasionante, de buenos goles y de incertidumbre hasta el final.