
Barcelona SC perdió 1-0 ante Independiente del Valle el 9 de mayo de 2026, en un partido válido por la Liga Pro que dejó secuelas en el entorno canario.
El resultado golpeó con fuerza en la interna del club, expuso falencias en el rendimiento y encendió señales de alerta. La derrota obligó al equipo a replantear su presente inmediato. El calendario no da respiro y la exigencia se mantiene en todos los frentes.
Tras el partido, el cuerpo técnico reconoció que no se debía permitir un remate de media distancia, ya que conceder uno terminó costando los tres puntos. El mensaje fue claro: el equipo debe volver al trabajo diario y corregir errores puntuales que se pagan caro ante rivales efectivos.
La situación se complica por la exigente seguidilla de partidos. Barcelona afronta compromisos entre semana por la Copa Ecuador, sin semanas largas de descanso.
Esta carga obliga a gestionar mejor el estado físico del plantel para llegar en condiciones al próximo duelo de Copa Libertadores en Santiago de Chile, ante Universidad Católica.
Desde la dirigencia, el mensaje fue contundente. David Álvarez reiteró que se seguirá trabajando y advirtió que no hay margen para excusas en un calendario que incluye LigaPro, Copa Ecuador y Copa Libertadores. La frase fue directa: ‘el que no quiera estar aquí, va a salir’, una señal clara hacia el plantel.
En el análisis deportivo, David Álvarez señaló que la preparación fue para competir y destacó una mejora en el segundo tiempo. Sin embargo, admitió que el primer tiempo fue determinante frente a equipos que no perdonan. Recalcó que la LigaPro es larga y que el plantel no está descartado de la pelea.
En la tabla, Barcelona SC es cuarto tras 13 fechas, con 20 puntos, producto de cinco victorias, cinco empates y tres derrotas, además de una diferencia de gol de +2. Los números reflejan una campaña irregular, que obliga a encontrar mayor constancia para no perder terreno en la parte alta.