
El defensa ecuatoriano William Pacho atraviesa un momento clave en su carrera. El zaguero del PSG arrastra molestias en los isquios y su presencia en el césped está en duda, lo que genera expectativa tanto en el club francés como en la Selección de Ecuador. Su aparición en la cancha no solo sostiene el esquema táctico de Luis Enrique, también condiciona la planificación de la TRI.
Pacho aseguró que se siente en condiciones de conseguir una segunda Champions con el PSG. “No pienso si estoy en la cima de mi carrera, lo afronto con la motivación de mejorar y con la exigencia de mi entrenador”, señaló el defensor, quien resaltó la influencia de Luis Enrique Martínez.
“Es un entrenador que tiene las ideas muy claras, sabe las cosas que cada uno podemos hacer y lo que podemos aportar al equipo. Eso genera confianza en los jugadores”.
El ecuatoriano explicó que la dinámica diaria lo impulsa a buscar más triunfos: “Cada día nos ayuda a mejorar y es una buena oportunidad para nosotros. Eso me motiva a querer ganar más cosas y esa motivación nos ayuda a llegar donde estamos”.
Las molestias en los isquios lo han dejado fuera de los últimos partidos del PSG, y el propio jugador reconoció que cuidarse es ahora su prioridad. “Quiero estar en el centro de la defensa junto al capitán Marquinhos”, comentó en la previa de la final contra el Arsenal.
Pacho admitió que la experiencia lo sorprende: “Nunca me habría imaginado poder disfrutar de dos finales seguidas. Llegar a una es ya muy difícil y tener la oportunidad de ganar otra es impresionante, estamos muy contentos”.
El defensor pidió no confiarse frente al rival inglés: “No nos pondrán las cosas fáciles, pero la experiencia que hemos adquirido puede ser importante”.
La condición física de William Pacho no solo inquieta al PSG. La Selección de Ecuador también enfrenta un problema en su defensa, ya que el jugador se ha consolidado como titular en el esquema de Sebastián Beccacece y ha portado la banda de capitán en amistosos recientes.
Una eventual ausencia por lesión reduciría la solidez de la zaga nacional y obligaría al cuerpo técnico a replantear variantes en la línea de fondo. Con el Mundial en el horizonte, la baja de un defensor que recupera la pelota y ordena el esquema táctico se ha convertido en una preocupación que condiciona la preparación de la TRI.