
La Selección de Ecuador femenina sub-17 recibirá a Chile este 16 y 18 de marzo de 2026 en el Centro Técnico Dušan Drašković. Estos partidos amistosos serán la antesala del Sudamericano sub-17 de la Conmebol, que arranca el 24 de abril en Paraguay.
El torneo entregará cuatro cupos directos al Mundial sub-17 de la FIFA, y la Selección de Ecuador busa poder obtener uno de ellos por tercer año consecutivo.
La tricolor sub-17 ya sabe lo que es competir en la élite. Clasificó al Mundial de 2024 en República Dominicana, donde alcanzó los cuartos de final tras vencer a República Dominicana y Nueva Zelanda. En Marruecos 2025, pese a no superar la fase de grupos, dejó huella con un tercer lugar en el Sudamericano de Colombia y un registro de 20 goles que emocionó a la hinchada.
El proceso liderado por Víctor Idrobo ha potenciado una camada que combina disciplina táctica con ambición ofensiva. La prensa la ha bautizado como una generación dorada, capaz de abrir camino para futuras participaciones internacionales. Aunque en Marruecos no se avanzó más allá de la primera fase, la experiencia fortaleció a las jugadoras y consolidó su crecimiento.
A visperas de empezar el torneo continental para la clasificación al Mundial 2026, Ecuador recibira a Chile para dos partidos amistosos, que serán vitales para medir su preparación. Para Ecuador, será una prueba de fuego que permitirá medir su nivel antes del reto continental.
El conjunto austral ha mostrado avances en los últimos torneos sudamericanos, con futbolistas que destacan por su intensidad física y buen manejo del balón, como Romina Leigue y Valeria Briones.
La Copa Mundial Femenina sub-17 de la FIFA celebrará su décima edición en Marruecos, con la participación de 24 selecciones. La Conmebol definirá sus representantes en dos fases, una preliminar con grupos y una final que otorgará los boletos. Ecuador integrará el Grupo B junto a Brasil, Perú, Venezuela y Uruguay.
La ilusión está encendida. La tricolor femenina sub-17 busca su tercer mundial consecutivo y sueña con superar la barrera de la fase de grupos. La hinchada espera goles, entrega y un nuevo capítulo histórico para el fútbol femenino ecuatoriano.