
En el posible once inicial de la Tri para el Mundial 2026, Moisés Caicedo aparece como el jugador con más tarjetas amarillas. El volante del Chelsea suma 68 amonestaciones, de las cuales 18 fueron con la Tri. Ninguno de sus compañeros en ese esquema supera esa cifra.
La Selección de Ecuador y Beccacece recibieron un respiro tras conocer que Moisés Caicedo recibió el visto bueno de la FIFA para poder disputar el arranque del Mundial 2026. Su capacidad para recuperar pelota y generar asistencias lo convierte en un recurso táctico que consolida la mitad de la cancha.
Pero esto no lo libra de lo que podría ocurrir en el Mundial. El ‘Niño Moi’ es hoy el jugador de la plantilla con más tarjetas amarillas, incluso por encima de Enner Valencia, quien afrontará su tercer Mundial.
Si se toma en cuenta el once titular frente a Marruecos el 27 de marzo de 2026, Moisés Caicedo supera por más del 50% en número de tarjetas amarillas a la mayoría de la nómina.
El arquero Hernán Galíndez registra 30 amarillas en su trayectoria, pero ninguna con la Tri. En la defensa, Willian Pacho acumula 22 (2 con Ecuador), mientras que Piero Hincapié tiene 40 (5 con la selección). El joven Joel Ordóñez aún no suma amonestaciones con la camiseta nacional.
En el mediocampo, Alan Franco contabiliza 57 amarillas en su carrera y 8 con la Tri, mientras que Pedro Vite registra 19 en total y 2 con Ecuador. Alan Minda, por su parte, apenas tiene 7 amarillas en su historial y ninguna con la selección.
En ataque, John Yeboah cuenta con 31 amonestaciones (1 con la Tri), Gonzalo Plata sorprende con 22 en su carrera (5 con Ecuador) y Enner Valencia mantiene 59 amarillas, 15 con la selección.
La intensidad de Caicedo lo ha convertido en un referente del mediocampo, pero también en el jugador más expuesto a sanciones. Su presencia en el esquema táctico de Sebastián Beccacece es fundamental, aunque deberá medir cada ingreso sobre el césped para evitar una nueva ausencia por acumulación.
En el Mundial 2026, la acumulación de tarjetas amarillas puede dejar fuera a cualquier jugador. Dos amonestaciones en partidos distintos significan suspensión automática en el siguiente encuentro, tanto en la fase de grupos como en las rondas de eliminación directa.
Si Moisés Caicedo no controla su intensidad en el mediocampo, corre el riesgo de perder partidos decisivos por suspensión.