
El comentario que más resonó tras la caída de Liga de Quito en la Copa Libertadores no salió del banco ni de la hinchada. Fue una sentencia seca desde la transmisión de ESPN: “jugó un mal partido”.
Esta frase retrata lo que se observó en el césped paulista, donde el equipo ecuatoriano no logró consolidar la presión ni dar forma a un esquema ofensivo que generara peligro.
La derrota frente a Mirassol devino en un retroceso inmediato. Liga, que llegó como puntero con seis unidades, ahora ocupa el tercer lugar del grupo. Comparte puntaje con Lanús, pero la diferencia de goles lo deja abajo en la tabla.
El impacto es claro: el equipo pasó de liderar la zona a depender de sus dos partidos de local para encaminar una remontada que lo mantenga con opciones de clasificación.
Por otro lado en el panorama del Campeonato Nacional refleja la misma irregularidad. Tras 12 partidos, el equipo acumula cinco victorias, dos empates y cinco derrotas. La zaga ha recibido 14 goles y el ataque registra apenas 13 anotaciones, cifras que evidencian un desequilibrio. Este rendimiento pone en duda la capacidad de sostener una campaña que permita competir en ambos frentes.
El entrenador Tiago Nunes enfrenta cuestionamientos por decisiones específicas: mantener a jugadores en suplencia pese a su buen momento, insistir en un esquema táctico con un solo delantero y no aprovechar la aparición de juveniles que han mostrado rendimiento en el torneo local.
La prensa internacional apuntó que el equipo no logró más de tres asistencias efectivas en todo el partido, un dato que refleja la falta de generación ofensiva. El propio técnico expresó su desacuerdo con el nuevo reglamento de la Libertadores, que prioriza los enfrentamientos directos sobre el gol diferencia.
“Perder por 1-0 no significa que tienes una ventaja para el futuro. Si vemos hoy, Lanús -que recibió cuatro goles contra Always Ready- está delante de nosotros en la tabla. Creo que es un criterio pensado por alguien que no es del fútbol o quiere generar más expectativa ofensiva. Estamos tan preocupados de lo externo que desatendemos lo más importante dentro de la cancha”, manifestó.
En 18 partidos dirigidos, Liga de Quito registra 7 victorias, 5 empates y 6 derrotas, con apenas 48% de efectividad. Este rendimiento refleja una campaña irregular que no ha logrado consolidar al equipo ni en la Libertadores ni en el torneo local.
El próximo partido de Liga de Quito será el lunes 11 de mayo a las 19:00 en el estadio Rodrigo Paz Delgado contra Mushuc Runa por la fecha 13 del torneo local donde los Albos buscan poder continuar escalando la tabla y no retroceder. De ahí se enfrentarán nuevamente contra Lanús en casa el 15 de mayo a las 16:30 con la mirada puesta en ganar la revancha para escalar al segundo puesto de la Libertadores.