
24 horas después de que se diera a conocer el plan de Infantino y la FIFA de querer traer inversión privada con la creación de una filial, la UEFA anunció que ninguna de sus 55 federaciones miembro, incluidas España, Francia, Alemania, Inglaterra, Italia y Portugal, participará en competiciones de la FIFA mientras siga vigente la propuesta de abrir la propiedad de sus torneos a inversores privados.
En un comunicado tras una reunión extraordinaria, la UEFA calificó de “unánime e inequívoco” su rechazo al proyecto de la FIFA. El organismo europeo denunció que la iniciativa fue “concebida en secreto” y sin consulta significativa con federaciones, ligas, clubes, futbolistas y aficionados.
“La Copa del Mundo no puede ser tratada como un producto de inversión. La Copa del Mundo no está en venta”, sentenció la UEFA. Además, dejo claro que, de aprobarse la medida propuesta, sus federaciones no formarían parte de futuros torneos.
La postura europea genera dudas sobre torneos inmediatos como los mundiales femeninos sub-20 y sub-17, y especialmente sobre la Copa del Mundo 2030, que organizarán España, Portugal y Marruecos. El Santiago Bernabéu, el Camp Nou y el Hassan II de Casablanca están propuestos para la final y el partido inaugural.
España, vigente campeona del Mundial, defiende su segunda estrella y su candidatura para albergar la final del torneo.
El presidente Gianni Infantino defendió el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), que contempla captar hasta 4.200 millones de dólares con una valoración de 20.000 millones. Según la FIFA, los fondos se repartirían mediante el programa FIFA Forward, que aumentaría las ayudas de 8 a 20 millones por ciclo, y con la opción FIFA Fast Forward (FFFP), que añadiría otros 20 millones entre 2027 y 2030.
En total, cada federación recibiría hasta 86 millones en 12 años. La FIFA insiste en que “el Mundial no está en venta” y que la gestión seguirá bajo su control.
El grupo de inversión estaría liderado por Thrive Eternal, sociedad de capital permanente vinculada a empresarios estadounidenses y con colaboración de J.P. Morgan. La UEFA, sin embargo, advierte que permitir la entrada de capital privado cambiaría para siempre la administración del fútbol mundial, subordinando decisiones deportivas a criterios financieros.
“La Copa del Mundo pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, nunca estará en venta”, concluyó la UEFA.