
Liga de Quito entra en una etapa decisiva del campeonato ecuatoriano con una realidad diferente a la que atravesó durante buena parte de 2026. Entre cambios en el banquillo, movimientos en la plantilla y el cierre de su recorrido internacional, el cuadro albo tendrá ante Barcelona una primera medida para saber dónde está parado.
El equipo dirigido por Gustavo Álvarez aprovechó la pausa por la Fecha FIFA para trabajar en Quito antes de afrontar un calendario que vuelve a exigir resultados inmediatos. Liga inició el hexagonal con una remontada ante Universidad Católica y ahora tendrá por delante un duelo directo que puede modificar las distancias en la tabla.
La primera prueba después del paréntesis será de peso. Liga recibirá a Barcelona el domingo 11 de octubre, a las 16:30, en el estadio Rodrigo Paz Delgado, por la segunda jornada del hexagonal por el título.
El cuadro universitario comenzó esta fase con 49 puntos, mientras el conjunto amarillo ingresó con 47 y un encuentro pendiente. La particularidad del formato es importante: los equipos no comenzaron desde cero, sino que conservaron los puntos obtenidos durante las primeras 30 jornadas del campeonato ecuatoriano.
Por eso, cada resultado de esta instancia tiene incidencia directa sobre una tabla construida durante toda la temporada. Liga abrió el hexagonal con un triunfo 2-1 sobre Universidad Católica, después de comenzar perdiendo en el Rodrigo Paz Delgado. Deyverson y Yerlin Quiñónez marcaron los goles de la remontada.
La pausa posterior estaba contemplada dentro del calendario por la Fecha FIFA. EL COMERCIO detalló el 21 de septiembre de 2026 que el campeonato ecuatoriano tendría que esperar hasta octubre para disputar su segunda jornada de hexagonales y cuadrangular. Para los albos, ese intervalo también abrió un espacio de trabajo antes de entrar en una seguidilla que reducirá los márgenes para corregir.
La principal modificación de Liga de Quito durante el segundo semestre ocurrió en el banquillo. Gustavo Álvarez fue anunciado el 24 de julio como nuevo entrenador después de la salida del brasileño Tiago Nunes, quien dejó el cargo ocho días antes.
El técnico argentino asumió un equipo que necesitaba encontrar regularidad en el torneo local mientras sostenía su participación en otras competencias. Su estreno dejó un resultado contundente: victoria 6-0 frente a Leones FC por la Copa Ecuador, el debut más amplio de un entrenador albo en el siglo XXI.
El escenario cambió posteriormente con la eliminación de la Copa Libertadores. Liga alcanzó los cuartos de final y quedó fuera frente a Palmeiras mediante una definición por penales. Con el frente internacional cerrado, el cuerpo técnico puede concentrar recursos y planificación en las competencias nacionales.
Ese cambio importa también para la administración física del plantel. Menos viajes internacionales y menos partidos entre semana permiten ampliar los períodos de recuperación y entrenamiento, aunque la fase decisiva del torneo deja poco espacio para ceder puntos.
El banquillo no fue el único sector que cambió. Liga de Quito también realizó movimientos para modificar su plantilla durante el segundo semestre.
Entre las incorporaciones estuvieron José Carabalí, Frangoy Zambrano, Sebastián González, Marcelo Weigandt y Lucas Rodríguez. Este último arribó como jugador libre después de su etapa en Querétaro, mientras Weigandt se incorporó cedido desde Boca Juniors.
En sentido contrario, Jeison Medina pasó cedido a Independiente Medellín, Darío Aimar salió hacia Delfín, Daniel de la Cruz fue cedido a El Nacional y Kevin Minda continuó su carrera en Melgar. Además, Rodney Redes terminó su préstamo y regresó a Olimpia.
Los movimientos muestran un plantel que fue reajustado mientras avanzaba la temporada y que ahora tendrá que responder con menos margen temporal. La fase final no permite construir desde el comienzo: obliga a integrar rápidamente a las nuevas piezas dentro de una estructura que ya compite por objetivos concretos.
El siguiente partido ofrece además un antecedente equilibrado. Liga de Quito y Barcelona ya se enfrentaron dos veces durante 2026 y cada equipo consiguió una victoria.
El tercer enfrentamiento tendrá un contexto diferente. Ya no se juega dentro de una fase extensa de 30 fechas, sino en un hexagonal en el que quedan pocos partidos para modificar posiciones.
Después del compromiso del 11 de octubre en Quito, la tercera jornada está prevista para el 18. Será el comienzo de una secuencia continua para un Liga que cambió entrenador, modificó su plantel y cerró su participación internacional. La pausa termina; saber cuánto cambiaron realmente los albos empezará a resolverse nuevamente dentro de la cancha.
Liga de Quito recibirá a Barcelona el domingo 11 de octubre de 2026, a las 16:30.
El partido se disputará en el estadio Rodrigo Paz Delgado y corresponderá a la segunda jornada del hexagonal por el título del campeonato ecuatoriano.
Liga inició esta etapa con 49 puntos, mientras Barcelona lo hizo con 47 y un partido pendiente.
El formato establece que los clubes conservan los puntos obtenidos durante las primeras 30 jornadas. Por eso, los resultados del hexagonal se acumulan directamente sobre la tabla construida durante la temporada.
Liga comenzó con una victoria 2-1 sobre Universidad Católica.
El conjunto albo empezó perdiendo en el Rodrigo Paz Delgado, pero consiguió remontar con goles de Deyverson y Yerlin Quiñónez antes de la pausa por la Fecha FIFA.
El equipo es dirigido por el argentino Gustavo Álvarez.
Álvarez fue anunciado el 24 de julio de 2026 después de la salida de Tiago Nunes. Su debut terminó con una victoria 6-0 sobre Leones FC por la Copa Ecuador.
Llegan con un antecedente equilibrado: cada equipo ganó uno de los dos enfrentamientos anteriores.
El tercer duelo tendrá un escenario diferente porque se disputará dentro del hexagonal por el título. Para Liga también será una primera medida después de cambiar de entrenador, reajustar su plantilla y cerrar su participación internacional.