
La Selección de Ecuador abrió este jueves 24 de septiembre de 2026 una nueva etapa después del Mundial. El escenario fue el Suwon World Cup Stadium, donde Corea del Sur recibió a la Tri en el primero de los tres partidos que el combinado nacional disputará durante su gira por Asia.
Todas las miradas estaban sobre Marcelo Gallardo. El entrenador argentino llegó a su estreno con pocos entrenamientos junto al plantel completo y con la tarea de comenzar a trasladar al campo la idea de protagonismo que anticipó antes del encuentro. Los primeros 45 minutos, sin embargo, llevaron el partido hacia un terreno diferente al esperado.
El primer tiempo terminó 0-0 y dejó una estadística que explica buena parte de lo ocurrido: seis tarjetas amarillas. Cuatro fueron para Ecuador y dos para Corea del Sur, en una mitad marcada por las faltas, las interrupciones y las dificultades de ambos equipos para transformar la posesión en peligro.
La Tri acumuló cuatro amonestados. Jackson Porozo recibió amarilla a los 10 minutos, Keny Arroyo a los 21, Jordy Caicedo a los 31 y Pervis Estupiñán en el 45+1. Por Corea del Sur, fueron amonestados Jin-seob Park, a los 14, y Han-beom Lee, también en el 45+1.
El número de infracciones acompañó esa tendencia. Ecuador cometió 11 faltas y Corea del Sur, nueve. Así, prácticamente una de cada tres faltas terminó acompañada por una tarjeta amarilla.
La intensidad de los duelos contrastó con lo sucedido cerca de las áreas. Corea del Sur tuvo el 55 % de la posesión y realizó cuatro remates, pero únicamente uno fue al arco. Ecuador, con el 45 % de la pelota, registró tres disparos y ninguno encontró portería.
Los goles esperados (xG) profundizan esa lectura. Los surcoreanos generaron 0,22 y los ecuatorianos apenas 0,12. Ninguna selección creó una oportunidad considerada clara durante los primeros 45 minutos.
El arquero de la Tri tuvo que realizar una atajada, mientras el guardameta surcoreano se marchó al vestuario sin registrar ninguna. Hubo un tiro de esquina para cada selección y tampoco apareció por esa vía una diferencia significativa.
Donde la Tri sí consiguió imponerse fue en los enfrentamientos individuales. Ecuador ganó 24 duelos frente a 16 de Corea del Sur. En los balones disputados por abajo, el conjunto ecuatoriano se llevó 22 de 38, equivalente al 58 %.
La selección también acumuló 10 intercepciones, mientras su rival registró tres. Corea del Sur, en cambio, manejó más el balón y completó 220 pases frente a 175 de los ecuatorianos.
Esas cifras muestran dos dimensiones del primer tiempo: los locales tuvieron mayor circulación y volumen ofensivo, pero Ecuador respondió con recuperación y fortaleza en los duelos. Ninguna de esas ventajas consiguió traducirse en una ocasión clara.
El contexto importa para dimensionar estos primeros 45 minutos. Gallardo apenas pudo reunir progresivamente a sus convocados durante los días anteriores al compromiso y afronta la gira sin jugadores como Moisés Caicedo, Piero Hincapié y Joel Ordóñez.
El 23 de septiembre, EL COMERCIO detalló que el entrenador recibió a sus futbolistas en Corea del Sur antes de su estreno y que había convocado a 26 jugadores para los tres compromisos en territorio asiático. Ese margen reducido de trabajo acompaña las primeras evaluaciones de un ciclo que apenas comienza.
La gira continuará después del compromiso en Suwon. Ecuador tiene previsto enfrentar a Japón el 1 de octubre en Yokohama y posteriormente disputar un tercer encuentro el 5 de octubre.
Los segundos 45 minutos ante Corea del Sur, sin embargo, ofrecen primero otra prueba inmediata para el nuevo cuerpo técnico: encontrar mayor profundidad ofensiva sin perder intensidad y administrar un partido en el que cuatro futbolistas ecuatorianos ya juegan condicionados por una amarilla.