
Emelec emitió un comunicado oficial tras los incidentes registrados en la previa del Clásico del Astillero del 12 de julio. El club rechazó el ataque al bus que transportaba a la delegación de Barcelona SC, cuyos vidrios fueron destruidos por el impacto de objetos lanzados desde la calle.
El club calificó el hecho como “absolutamente inaceptables y no representan los valores de nuestra institución ni el comportamiento de la inmensa mayoría de la hinchada emelecista, que vive el fútbol con pasión, respeto y responsabilidad.”, también expresó respaldo a las autoridades para identificar a los responsables.
Emelec no solo aclaró que colaborá con las autoridades para tomar medidas necesarias pero también pidió investigar otro episodio ocurrido horas antes del partido, ya que hubieron también daños provocados en la infraestructura del estadio George Capwell. Se registraron pintas, quema de banderas y la destrucción de parte del sistema eléctrico y del cableado del escenario.
El club señaló que este último acto afectó el suministro eléctrico en distintos sectores del estadio antes y durante el encuentro. La dirigencia pidió que se determinen responsabilidades tanto por la agresión al bus visitante como por los daños internos.
El técnico César Farías criticó la organización del Clásico y reveló que siete u ocho jugadores fueron afectados por gas pimienta en la llegada al estadio. Señaló que, en 30 años de carrera, nunca había vivido una situación similar en la que el partido continúe pese a incidentes de esa magnitud.
Farías lamentó que la rivalidad deportiva se convierta en violencia y cuestionó la presión para disputar el encuentro.
El presidente a cargo de la organización del torneo, Miguel Ángel Loor, también rechazó los hechos y criticó la falta de colaboración de ambos clubes para resolver la situación. Señaló que las responsabilidades recaen sobre las organizaciones de Barcelona SC y Emelec, y agradeció la intervención del Ministerio del Interior.
La postura de Emelec intenta equilibrar el reclamo. Condena la agresión al bus de Barcelona SC y exige esclarecer los actos vandálicos contra su propio estadio. El club anunció colaboración total con las autoridades para identificar a los responsables de ambos hechos.
El Clásico del Astillero quedó marcado por violencia, fallas de seguridad y tensiones entre clubes y organismos. La investigación determinará responsabilidades en un episodio que expuso nuevamente los problemas de organización en el fútbol ecuatoriano.