Periodista. El fútbol tiene mentiras y verdades, derrotas y fracasos, hinchas y noveleros, política y demagogia, estrellas y estrellados, goles y autogoles, honestidad y corrupción, debuts y despedidas. Pero tranquilos, es solo un juego. Puedes seguirme en Twitter: @costadaniel94
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viernes 15 de febrero 2019

Neymar y el ‘Joga Bonito’ mataron al fútbol brasileño

Daniel Costa
Opinión (O)
Twitter: @costadaniel94

Las nuevas generaciones crecieron viendo el vistoso y efectivo juego de la selección brasileña. A finales del Siglo XX, la ‘verdeamarelha’ consiguió el título mundial en Estados Unidos 1994 y fue finalista en Francia 1998. El ‘scratch’ se adjudicó con el campeonato de Corea/Japón 2002 y se consagró como el único pentacampeón del mundo. 


​Luego de esa exitosa camada de futbolistas como Ronaldo, Cafú, Rivaldo, Romario, Dunga y Bebeto, entre otros, Brasil no ha conseguido un título mundial. Los últimos certámenes conseguidos son las Copas Américas de 2004 y 2007, y las Copas Confederaciones de 2005, 2009 y 2013. Para cualquier selección nacional son logros muy altos, pero para la ‘canarinha’ es insuficiente. La afición brasileña solo se contentará si su equipo es campeón mundial.

Después de esta etapa gloriosa de los brasileños llegó el ‘Joga Bonito’. Todos recordamos al exfutbolista francés Eric Cantona presentando videos de figuras internacionales que mostraban ‘trucos’ y jugadas vistosas. El caso más recordado es el de Ronaldinho, jugador dedicado a divertir al público con sus fantasías dentro de la cancha. Claro, acompañado de su simpatía y su sonrisa.

¿Tuvo éxito la generación del ‘Juego Bonito’? Para muchos, el grupo conformado por Dida, Maicon, Lúcio, Emerson, Kaká, Adriano, Ronaldo, Ronaldinho, Robinho y Zé Roberto ha sido uno de los mejores planteles en la historia. ¿Los resultados? Eliminados en cuartos de final de la Copa del Mundo 2006 y 2010. Pero eso sí, nadie se perdía las fintas de estos ‘cracks’.


Como toda moda es efímera, el ‘Joga Bonito’ dejó de ser una tendencia. En el 2011 se dio a conocer un nuevo nombre que ‘revolucionaría’ el fútbol: Neymar. Con 19 años fue el protagonista principal del Santos que ganó la Copa Libertadores en el 2011. El país más grande de Sudamérica organizó la Copa del Mundo 2014 con un solo objetivo: dar la vuelta olímpica en el Maracaná. Bueno, fueron humillados en semifinales.

Para ese torneo, todos los aficionados fijaron sus miradas en Neymar. Con tan solo 23 años, tenía que ponerse el equipo al hombro para alcanzar la gloria. Muchos creyeron que lo realizado por Pelé en 1970 se podía repetir, pero el desenlace fue distinto. Se lo esperó cuatro años más, para que en el Mundial de Rusia se consolide como el nuevo monarca del balompié global. Pero, hasta el día de hoy, solo ha estado a la sombra de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.


Neymar está más pendiente de las publicaciones en sus redes sociales o de sus cambios de ‘look’. El jugador brasileño debería cambiar su chip de ‘influencer’. Lo curioso es que esta moda ha contagiado a muchos futbolistas profesionales. 


La realidad y la tendencia parecen no cambiar. Por segunda vez consecutiva, Brasil no se clasificó al Mundial Sub 20. El país más poblado de Sudamérica se quedó por detrás de Argentina y Uruguay en la formación de jugadores. Por primera vez en la historia, la ‘Canarinha’ estará ausente en dos Copa del Mundo juveniles de forma consecutiva.


Brasil debería dedicarse a formar más Ronaldos, Rivaldos, Cafús, en lugar de Neymares. Los resultados están a la vista. El show y el espectáculo es efímero, la historia y la grandeza vivirán siempre.