Periodista formado en Grupo El Comercio y Bendito Fútbol. Comunicador social de coincidencia. Las casualidades de la vida me llevaron al fútbol y ahora me muevo en el área chica del mundo digital y las crónicas insensatas. Me apasiona hablar de lo que a nadie le gusta.
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miércoles 27 de marzo 2019

Vender humo nivel ‘Bolillo’ Gómez

Rodrigo Martínez
Opinión (O)
Twitter: @RoddMar


Las desatinadas declaraciones de Hernán Darío Gómez durante la última gira de amistosos por Estados Unidos profundizaron la antipatía del aficionado hacia una Selección de Ecuador que le genera más rencores que expectativas.


Basta ver la infinidad de comentarios negativos que provoca el entrenador en las redes sociales y publicaciones, para evidenciar de que su carismático perfil no es suficiente para engalanar al público con una Selección desprestigiada por la pésima gestión de Gustavo Quinteros y la corrupción del FIFAGate.


Para el nuevo entrenador no existe el equilibrio entre el orden y el caos. En pocos días de gira se encargó de desgastar más su imagen con un discurso que no cree ni el hincha más optimista: Ecuador pasó del equipo en constante aprendizaje al plantel que ganará la próxima Copa América de Brasil.


El ‘Bolillo’ arrancó con su cliché reiterativo en el que resaltaba su preferencia por “clasificarse al Mundial”, al degradar a la Copa América de Brasil 2019 como un torneo para probar futbolistas y alineaciones para las eliminatorias. Dos días después, en medio del reclamo de la directiva 'renovada', el DT se retractó y dijo que Ecuador iba a ser el campeón del torneo continental.


Las declaraciones, en un tono burlesco, fueron el recurso fácil de un director técnico acostumbrado a tener periodistas que aplaudan y se rían de sus irónicos comentarios. Al menos así ocurrió en las ruedas de prensa en los Estados Unidos, en donde hasta sugirió que “aprendía de Jorge Célico”, el entrenador campeón del Sudamericano, con la Selección Sub 20.


Como viejo político, los seguidores de la Tricolor ya no están para convencerse de los repetitivos cuentos bonachones de Gómez. Esta vez no hay marchas para impedir que se vaya . No hay bailes del ‘Escamoso’ en el estadio Atahualpa. Y tampoco hay disposición para aguantar la mediocridad de una Selección que ha estado en tres mundiales y va apenas a disputar sus tres partidos en las Copas América.


Para el ‘Bolillo no debería ser preocupante si es favorito o si va a participar a la Copa por cumplir con el calendario. Lo preocupante para él sería explicar cómo nos pasaron por encima selecciones como Catar o Estados Unidos, la falta de otro delantero que acompañe (o sustituya) a Enner o los convocados que han sido probados 20 veces y nunca funcionan en sus puestos. Faltan solo dos meses para la Copa y ni siquiera existen expectativas para ver una posible alineación.


¿Es probable que la Tricolor llegue al Mundial? Ya lo hizo en otras tres ocasiones y con la altura de Quito como su baluarte, no se plantea la eliminación en una clasificatoria sudamericana donde irían 7 de 10 selecciones (si se aumentan a 48 equipos los cupos al Catar 2022).


Eso sí, no esperemos disputar más de tres compromisos porque para el ‘Bolillo’ todavía somos parte de los aprendizajes y no de las aspiraciones. Ya le pasó antes con Colombia, Ecuador (2002) y Panamá.