Espacio carente de orden táctico y estrategia. "¡Ñeque tapa todo!" decía el 'profe' de educación física en el colegio y desde entonces la frase se quedo como principio. Hablando de fútbol desde que el nuevo siglo empezó, pero solo hablando...
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lunes 23 de julio 2018

¿Por qué no el 'Bolillo'?

Diego Valencia
Opinión (O)
Twitter: @dvalenciavela

Muy simple: porque Hernán Darío Gómez era DT de la selección ecuatoriana cuando esta servía como escenario y herramienta delictiva.


Podrá decir para su descargo, que “no sabía lo que sucedía” mientras su mano derecha, el “Capi Luna”, con el auspicio del principal dirigente de la FEF en ese momento, hacían y deshacían. Si no tenía conciencia de eso, al menos, en su yo interno se habrá reprochado más tarde, la omisión de su parte…

Por eso, y por aquello de que en las convocatorias él “metía 13 y los dirigentes sus 10”, debería ser razón suficiente para oponerse, criticar al menos, invitar a una reflexión profunda a Carlos Villacís y su entorno, ya que con esta decisión, quien de aquí en más asume una responsabilidad histórica con el fútbol nacional y podría enfrentar su potencial fracaso.

El Mundial pasado todavía está fresco, y nos ha enseñado que más allá de los genios y sus goles, lo que prevalece es el equipo y el proceso. El ‘Bolillo’ es un entrenador exitista, acostumbrado al trabajo fácil y práctico, su mensaje llega a cambio de resultados a corto plazo. Poco podría “enseñarnos” como poco podríamos aprender en una Copa del Mundo, si solo nos conformamos con clasificar.


La selección a la que llegaba Gómez en 1999 era totalmente diferente a la que terminó con triste suceso antes de Rusia. En aquel entonces el colombiano supo aprovechar el único proceso que se ha forjado en el fútbol ecuatoriano y que fue encabezado por Dusan Draskovic. Ese equipo estaba entero pero ahora no queda nada, todo debe empezar de cero. Ese equipo tenía una estirpe que se terminó de forjar con la del exseleccionador de Panamá. Ahora, esa estirpe hay que recuperarla con lo mismo, un proceso.

Su elección, también en su forma, fue inadecuada, plagada de una acción antiética, con Villacís actuando como presidente reelecto cuando faltan aún más de seis meses para una nueva elección, lo que provoca que el sabor sea más amargo y desalentador. En este punto se deberá acotar que el sistema con el que se manejan clubes y asociaciones sigue siendo clientelar. Es decir, más chiriboguismo (léase grondonismo) camuflado.

Gómez le ha dado el sí a Villacís luego de todo lo que se dijeron en polémicas pasadas. Y algunos no se indignan, dicen que “se debe apoyar”, tal vez con algo de memoria frágil o a sabiendas que con el ‘Bolillo’ también la “prensa amiga” tendrá las maletas listas para viajar junto a la Tri, que por estas horas y desde hace rato dejó de ser “el equipo de todos”.