Periodista, relator, anchor de televisión en Televicentro - El comercio TV. Conductor de Bendito Fútbol en Radio Quito y Platinum. Director y conductor de @TAdicionalEc. Puedes seguirme en Twitter: @FPHidalgo.
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jueves 07 de septiembre 2017

El trago amargo de la derrota

Fredy Hidalgo
Opinión (O)
Twitter: @FPHidalgo

Así como los remedios caseros o un trago de tequila, es difícil digerir la derrota de la selección ecuatoriana ante Perú, por el rival, las consecuencias y todo lo que deja evidenciado.


Después de relatar el partido de eliminatorias, atravesé un mundo de sensaciones, dolor, decepción, ira, hasta llegar a la resignación; esperé más de 24 horas para ingresar a una especie de catarsis e intentar analizar las consecuencias.

A pesar que todo el mundo apunta al técnico de la selección Gustavo Quinteros, como el mayor responsable del fracaso, bajo mi percepción el presidente Carlos Villacis y su falta de liderazgo se lleva el mayor porcentaje de culpabilidad, al no tomar decisiones fuertes y determinantes como la salida del estratega cuando se filtró el famoso audio, además de los malos resultados consecutivos de aquel momento. ¿Hoy? Ya es muy tarde.


Pero la terquedad de Quinteros lo hace tener su fuerte porcentaje de responsabilidad, llamando a jugadores que no actuaban en sus respectivos equipos, equivocándose en nombres propios, viendo fútbol solo en estadios porteños, recrudeciendo el viejo mal del regionalismo, minimizando su déspota manera de actuar, que en realidad es lo que menos me importa.

Los principales actores, los futbolistas, además de las limitaciones deportivas, les faltó lo más importante, el amor propio y al país que representan. Hay quienes dicen que lo “dieron todo” pero eso no se reflejó en la cancha, y no solo ante Perú, en varias ocasiones sucedió lo mismo. Estos idolatrados personajes, que son incapaces de dialogar en los aeropuertos, que se manejan con hermetismos, susceptibles como lo populares que son, con excentricidades como estrellas de rock, terminan siendo los “sacrificados”.


Varias personas empezaron a poner en cuestionamiento la localía de la selección en Quito y proponen a Guayaquil, aduciendo que la mayoría de los convocados juegan en el llano, pero si recordamos lo que dijo el excapitán Alex Aguinaga, muchos años jugamos en la Perla del Pacífico y no clasificamos. ¡Sí!, son los mismos personajes que se rasgaban las vestiduras manifestando frases como, “Quinteros es más que Rueda”, o el “ahora sí tenemos entrenador”, estos mismo eruditos son quienes se rectifican de aquellos comentarios, en este ambiente pesimista.¿Que se vayan todos? ¡Que se refunde el máximo organizmo de nuestro fútbol? La verdad, no lo sé. Por el momento, con un nudo en la garganta, de un golpe y sin pensarlo, nos queda digerir este amargo trago de la derrota.